Mundo Empresa

\"\"La Universidades españolas consideran como uno de sus objetivos fundamentales la cooperación con el sector empresarial, actuando como centro dinamizador de la actividad socio-económica de nuestro país. Para conseguir este objetivo se ha creado un sistema de interfaz Empresa-Universidad que garantice el correcto conocimiento de los diversos sectores implicados en dichas relaciones. Lógicamente, la capacidad de actuación de nuestras Universidades en nuestra sociedad será más eficaz si se apuesta de una manera decisiva por una mayor implicación de la misma.

La cooperación entre las universidades y las empresas constituye actualmente una actividad relativamente extendida y habitual entre un conjunto de estas organizaciones, a pesar de seguir constituyendo un tema permanente de preocupación y análisis, quizá debido a que este conjunto no es lo suficientemente amplio y abarca un porcentaje reducido especialmente de empresas y, en algunos países, también de universidades.

Muchos de los análisis basan sus planteamientos en los diferentes perfiles que tienen las universidades y las empresas. Estos perfiles se fundamentan en sus objetivos, modelos organizativos, valores y lógicas internas. Sin embargo, las diferencias no tienen por que ser impedimento para la cooperación, puesto que ésta se basa justamente en la complementariedad de los participantes, más que en el carácter clónico de los mismos. La viabilidad de la cooperación parece fundamentarse en la existencia de una cultura en las organizaciones que percibe y valora las ventajas de las interacciones y favorece el establecimiento de colaboraciones y de alianzas.

Un planteamiento genérico de las relaciones entre las universidades y las empresas choca con la gran heterogeneidad que existe en la tipología de unas y otras, que se refleja directamente en la cultura institucional y empresarial. Por un lado, existen universidades emprendedoras, muy relacionadas con su entorno. La tipología de las universidades nos muestra un amplio gradiente en lo relativo a la madurez en cuanto a su grado de apertura y de interacción con el conjunto de la sociedad. Por parte de las empresas, la heterogeneidad no es menor. El porcentaje de empresas que tienen incorporada la cultura de la innovación y el factor tecnológico en su estrategia empresarial es muy variable, dependiendo del nivel de desarrollo de los países y del nivel de competitividad de los sectores productivos.

Las relaciones ente las empresas innovadoras y las universidades emprendedoras se da con una gran naturalidad y fluidez sobre la base de la complementariedad de capacidades y el beneficio mutuo, además de conservar la identidad institucional de cada uno de los socios. La cuestión es como mejorar la calidad de la cooperación y como incrementar estas relaciones en términos cuantitativos, abarcando más empresas y universidades.

Un caso de sincretismo, y que aparentemente resuelve la paradoja de las relaciones entre universidades y empresas, lo presentan muchas de las universidades privadas que han proliferado en los últimos veinte años. En estos casos, las universidades se han transformado en empresas, que venden capacitación y títulos profesionales a través de una organización y una gestión basada en criterios de rentabilidad económica. Complementariamente está el caso de las grandes empresas que crean sus propias universidades coporativas, tanto con campus reales como de naturaleza virtual.

Tendencias en la cooperación entre universidades y las empresas.
(2000) CIECAS.
Jesús Sebastián.

Sistedes. Mundo Empresa. Grupo de Investigación Alarcos. 2007.
Realizado por: Ramón Villahermosa